En 1939 la Twentieth Century Fox decidió realizar una película de Sherlock Holmes continuando el éxito que estaban teniendo con otras películas de detectives de ficción como Charlie Chan y Mr. Moto. Hay varias versiones sobre como le llegó el personaje a Basil Rathbone; sea como fuera no podían haber decidido mejor, su físico, sus rasgos, su gran dicción y su experiencia eran garantías suficientes para interpretar a Sherlock Holmes, como así fue. Hasta aquel momento varios actores habían interpretado al personaje, Gillette, Wontner, Norwood, etc., pero la personificación de Rathbone ha sido durante muchos años la que ha quedado como mejor identificación del detective. Aquel primer film fue “The Hound of the Baskervilles”, el único de la serie basado en un relato auténtico de Arthur Conan Doyle. Siguiendo la costumbre de la Twentieth Century Fox, en los títulos de crédito, Rathbone aparecía en un segundo plano, ya que se dejaba siempre el primer lugar para la joven estrella que los estudios querían promocionar, en este caso Richard Greene, que interpretaba a Sir Henry Baskerville. Greene, más tarde interpretó a otro personaje famoso de ficción, Robin Hood, con otro maravilloso Sherlock Holmes en el papel de villano, Peter Cushing, pero no hizo muchas cosas más.
El papel de Dr. Watson fue asumido por un viejo amigo de Rathbone, Nigel Bruce, que interpretó al doctor en todas las películas junto a Rathbone y en las grabaciones que hicieron los dos para la radio. Bruce era un corpulento actor de carácter inglés que siempre se había desenvuelto muy bien en las comedias. En apariencia quizás era un poco mayor para el personaje, tenía 44 años, (Rathbone tenía 47). En las películas de la Twentieth Century Fox no interpretó al compañero bobalicón al que nos acostumbró en las películas posteriores de la Universal, aquel Watson era más entero y recordaba mucho más al de los relatos.
Entre el resto del reparto hay que destacar a Lionel Atwill en el papel de Dr. James Mortimer. Atwill, años más tarde, en 1943, también interpretó a Moriarty en “Sherlock Holmes and the Secret Weapon”. Su misterioso doctor Mortimer, aunque queda bastante lejos del descrito por Arthur Conan Doyle en el relato, es una creación excelente.
También hay que destacar a John Carradine (otro gran eterno villano de Hollywood) en el papel del sombrío mayordomo Barryman. Se cuenta que cambiaron el nombre de Barrymore para que no hubieran confusiones con la famosa saga de actores. Quizás gracias a ese cambio podemos disfrutar más del misterio del nuevo personaje en comparación al del mayordomo de la novela. Carradine no acabó muy contento con su interpretación del mayordomo: “Me hicieron llevar barba para parecer más siniestro. Ningún mayordomo inglés ha llevado nunca barba. Pero era para que la audiencia dijera ¡Ha sido él! ¡Ha sido él! nada más verme. Pero yo no era, sólo era un anzuelo. En muchas películas me usaron con ese propósito”.
En este film apareció por primera vez Mary Gordon interpretando a Mrs. Hudson, papel que representaría en las sucesivas películas de la serie.
No nos olvidemos del protagonista principal, el Sabueso. Era un sociable Gran Danés de casi sesenta kilos de peso, hallado después de una búsqueda exhaustiva en una perrera del Valle de San Fernando. Era un perro grande y con una gran presencia, pero no imponía el terror de debía aparentar el infernal sabueso del relato.
Por primera vez, el Sabueso fue producido por un gran estudio y fue uno de los grandes éxitos de la Twentieth en 1939. Las escenas de “exteriores” como el terrorífico páramo y las misteriosas calles llenas de niebla fueron favorecidas por una suave gasa colocada en las lentes de las cámaras y por la fotografía en blanco y negro que crearon una atmósfera perfecta para la historia. Se construyó un páramo tan grande que, según cuentan, Richard Greene (Sir Henry Baskerville) una vez se llegó a perder en él. Otro elemento importante en provocar la angustia en el espectador fue la ausencia total de música en la banda sonora de la película.
Es una de las mejores adaptaciones del relato original y fue la primera película que situaba la acción en la época original del detective. El guión de Ernest Pascal omite pasajes del relato y personajes, alguno tan importante como el de Laura Lyons, y a la vez añade otros como el de Mrs. Mortimer. Castamente, forzado por la censura de aquel tiempo, convierte a Beryl Stapleton, interpretado por Wendy Barrie, en hermana de Stapleton en lugar de ser su esposa, y la hace desconocedora de los planes de su hermano.
Fue un gran éxito de crítica y público, y Rathbone nunca estuvo mejor en el papel de Holmes. El film estuvo fuera de circulación hasta el boom sherlockiano de los setenta.
En 1975, cuando expiraron los derechos, una pequeña compañía distribuidora, Film Specialties Inc. se hizo con los derechos de la película y la distribuyó junto con la entrevista de la Fox Movietone a Sir Arthur Conan Doyle, y con la película “Sherlock Jr”. De Buster Keaton. En la propaganda se advertía que esta era la versión entera de la película, refiriéndose a la frase final de Holmes a Watson en sus habitaciones: “Watson, the needle” (Watson, la jeringuilla). En su día esta frase fue cortada para no referir el hábito de Holmes a las drogas, y en Inglaterra no se pasó por televisión hasta la década de los setenta por este motivo.
El gran éxito que consiguió “The Hound of the Baskervilles” llevó a la Twentieth Century Fox a rodar una nueva película del detective aquel mismo año. Supuestamente iba a estar basada en la obra de William Gillette, “Sherlock Holmes” con el permiso de los herederos de Conan Doyle, pero el producto final poco o nada tiene que ver con aquella. Holmes y Watson ya son reconocidos como auténticos protagonistas y aparecen en primer lugar en el reparto.
En muchos aspectos esta película es superior a “The Hound of the Baskervilles”. Su argumento (un poco enrevesado) nos revela un complicado plan para robar las Joyas de la Corona y a la vez desacreditar al Gran Detective. Este plan está ideado por la mente más perversa de la historia, el Profesor Moriarty, interpretado en esta película por George Zucco, uno de los grandes villanos de Hollywood. Los enfrentamientos verbales entre Holmes y Moriarty son realmente buenos y excitantes, se nota que Rathbone y Zucco disfrutaron interpretando sus respectivos roles. Pocos años más tarde ambos actores volvieron a enfrentarse en la serie de la Universal en “Sherlock Holmes in Washington”.
Se usaron los mismos escenarios de la Fox para recrear la atmósfera neblinosa (quizá demasiado) de las calles de un Londres Victoriano.
Nigel Bruce interpreta a un Watson que sin llegar al extremo de las películas posteriores ya empieza a hacer alguna bufonada apartándose del Watson de Conan Doyle, como la de sentir celos de las aptitudes del joven Billy para seguir los pasos del Maestro.
Rathbone nunca estuvo mejor interpretando al Detective, incluso disfrazado de. Cantante de vodevil con chaqueta a rayas y pantalón blanco cantando “Oh I Do Like to Be Beside the Seaside” con gran acierto.
Por desgracia es la última vez que vemos a Holmes en su ambiente y su época. La Twentieth Century Fox interrumpió inesperadamente la serie después de esta película. A pesar del éxito que habían obtenido las dos películas no quedaron muy contentos de la distribución de esta última, ya que fue colocada en programas dobles como complemento.
En 1942, Rathbone recibió una propuesta de su agente Jules Stein, de la agencia Music Corporation of America: Una nueva serie de películas de Sherlock Holmes producidas por Universal Pictures. Rathbone aceptó la oferta entusiasmado y firmó el contrato junto con Nigel Bruce. Este nuevo ciclo suponía un cambio bastante grande en la concepción que se había creado en las anteriores películas de la Fox. Debido a la complicada situación mundial ocasionada por la guerra, el espionaje y los nuevos descubrimientos, la Universal transportó al detective al presente para solucionar intrigas de aquellos tiempos, modernizándolo y rodeándole de artilugios actuales. Parece ser que nadie recordaba que antes de las películas de la Fox, todas las adaptaciones para la gran pantalla ya habían actualizado el personaje. Rathbone actualiza su vestuario y su aspecto (incluso el extraño peinado con el que aparece en alguna película), y Bruce ya da rienda suelta a su bufonesco personaje. Los estudios ya avisaban en los primeros episodios de los cambios que habían efectuado en el personaje con el siguiente mensaje: “Sherlock Holmes es atemporal, invencible e inmutable. Los misterios más importantes del presente siguen haciendo de él, como siempre, el gran maestro de la investigación deductiva”. Pese a todo, la Universal no quiso apartarse totalmente del ambiente victoriano que debía envolver al personaje. Aunque de lejos, se adaptan y se hace referencia a algunos de los relatos de Conan Doyle.
SHERLOCK HOLMES and the VOICE of TERROR
Las películas de la Universal presentan una figura contemporánea para así poder emplazarla en historias relacionadas con la Segunda Guerra Mundial. Después de todo tampoco es tan extraño que Holmes use teléfono o conduzca automóviles, recordemos que antes que Rathbone, todos los Sherlock Holmes lo habían hecho. Lo único que no cambió fue la ambientación del apartamento del detective, aunque sí la indumentaria. Un cambio importante es el que ofrece el peinado de Holmes en esta película, con un aire despeinado hacia delante. Es de suponer que quisieron dar una imagen nueva al aspecto del detective; por suerte, después de la tercera película se volvió al original peinado de Rathbone que era más natural.
El aspecto de Bruce también sufrió algún ligero cambio. Su pelo y su bigote se aclararon y se hicieron más cortos, así su personaje parecía más viejo que el de Holmes.
Esta película está supuestamente basada en el relado “Su último saludo”, y la frase final que Holmes dirige a Watson está totalmente sacada de dicho relato: ...”Sopla viento del Este, Watson ...”
SHERLOCK HOLMES and the SECRET WEAPON
Esta fue la primera de las películas que dirigió Roy William Neill, contribuyendo en gran manera al éxito de la serie, produciendo las diez restantes películas y dirigiendo nueve de ellas. Neill y su equipo dieron a estas películas de serie B una ambientación gótica y oscura llena de suspense.
En este film aparece por primera vez el Inspector Lestrade interpretado por Dennis Hoey, más arrogante e ignorante que el de los relatos. Apareció en seis films de la serie.
Moriarty regresa para ayudar a los nazis interpretado por Lionel Atwill (el doctor Mortimer de “The Hound of the Baskerville”.
Hay referencias a los relatos de “La Aventura de los Bailarines” y “La Desaparición de Lady Frances Carfax”.
El discurso final de Holmes en esta ocasión se debe a William Shakespeare.
SHERLOCK HOLMES in WASHINGTON
Esta es una de las peores películas de la serie, es la primera que no está inspirada en ninguno de los relatos de Conan Doyle. Poco queda de los personajes originales, Watson masca chicle, se aficiona al béisbol, etc.Se quiso americanizar y hacer propio del país al personaje, pero esto únicamente sirvió para quitarle el encanto que tenía en las películas anteriores. Este es el último fim que se relaciona con la Segunda Guerra Mundial.
En esta película aparece George Zucco (el Profesor Moriarty de “The Adventures of Sherlock Holmes”) interpretando a un malvado agente nazi.
Henry Daniell, que ya había aparecido en las dos películas anteriores, interpreta al espía William Easter, pero su momento cumbre no llegó hasta que interpretó a Moriarty en “The Woman in Green”.
El discurso final, como no, esta vez es de Winston Churchill.
SHERLOCK HOLMES FACES DEATH
Coincidiendo con la vuelta a la imagen tradicional del detective, y relacionado con noches tormentosas y casas misteriosas, este fue uno de los filmes más aclamados de la serie de la Fox. El tema, aunque hace referencia a la Guerra, ya no está relacionado con ella, y hace referencia al relato de “El Ritual de los Musgrave”.
Se nota el cambio que efectúa Neill al tomar por fin las riendas en la dirección y la producción, volviendo a presentarnos una atmósfera más parecida a la ofrecida por Conan Doyle, y eliminando el pavoroso peinado que lucía Rathbone en las películas anteriores.
El pueblo en el que se desarrolla la acción era el que se creó por los estudios para la película “Frankenstein”, y sus calles y construcciones de aspecto centroeuropeo consiguen que olvidemos los asuntos de Estado del conflicto internacional que han servido de hilo conductor de las anteriores películas.
Por esta vez el discurso final es propio del guionista.
SPIDER WOMAN
En esta película, la Universal decidió eliminar el nombre del detective en el título para todas las producciones posteriores para así apoyarse más en sus argumentos en el momento de su promoción, ya que vieron que posiblemente al haber estrenado tantas películas con poco lapso de tiempo el público empezaba a saturarse un poco del personaje. La fórmula funcionó bien en esta ocasión, y hay que destacar que la elección de una mujer en el papel de “villana” fue muy acertada. Holmes pudo dar rienda suelta a su misoginia con comentarios muy acertados que se acercaban a los del original. Adrea Spedding (Gale Sondegaard), tal como afirma Holmes, es un Moriarty en versión femenina.
En esta película hay bastantes referencias al Canon (La introducción del pigmeo (SIGN), la muerte de una víctima en su dormitorio cerrado (SPEC), la aparente muerte de Holmes en una catarata (FINA), los vapores de un veneno que casi llevan a Holmes y Watson a la muerte (DEVI), etc.).
El film dio a Rathbone, de nuevo, la ocasión de disfrazarse, como cartero cockney y como el indú Rahjni Singh.
La única y última referencia de la serie a la Segunda Guerra Mundial la tenemos en el flojo final de la película, en el que Watson, en una caseta de feria, dispara a la figura de cartón de Hitler sin saber que detrás de dicha figura está atado su buen amigo Holmes.
Este film tuvo muy buenas críticas y está considerado como uno de los mejores de la serie.
The SCARLET CLAW
Este film está considerado como el mejor de la serie de la Universal, pese a que en el momento de su estreno pasó bastante desapercibida por la crítica. En este caso, la trama es totalmente original y se desarrolla totalmente en ¡Canadá!
El ambiente de La Morte Rouge, localidad en la que sucede la acción es el apropiado para las andanzas del detective, lleno de misterio y niebla en los pantanos. Se nota que Roy William Neill, aparte de producir y dirigir la película, también participa en el guión proporcionándonos este ambiente misterioso e inquietante. El decorado del pantano nos recuerda en gran manera al creado por estos mismos estudios para “The Wolf Man” en 1941.
Hay que destacar la brillante creación del actor ya habitual en la serie, Gerald Hamer, interpretando al villano, el actor Alistair Ransom.
El discurso final que se había perdido con el anterior episodio de la serie, se recupera en esta película, y de nuevo vuelve a ser sacado de la boca de Winston Churchill.
The PEARL of DEATH
En esta película se intentó crear un nuevo villano a la altura del propio Profesor Moriarty, Giles Conover, pero el resultado no fue el apetecido. En cambio, si que descubrió un nuevo perverso y horrible criminal descerebrado, “Creeper”, interpretado por Rondo Hatton, actor que padecía de acromegalia (enfermedad que consiste en un excesivo desarrollo de los huesos y de las extremidades), y al que esta película le sirvió de catapulta para interpretar bastantes papeles que le convirtieron en una estrella del cine de terror.
Este film está totalmente basado en el relato del “La Aventura de los Seis Napoleones”, aunque en esta ocasión hay más de un asesinato, en concreto, cinco, y todas las víctimas aparecen con la columna vertebral rota a la altura de la tercera vértebra.
En la promoción del film se llegó a eliminar la mención de Holmes y Watson, y en cambio se atribuía el éxito de las pesquisas a la pareja Rathbone-Bruce, ya que para todo el mundo dichos nombres ya eran sinónimos de los anteriores.
The HOUSE of FEAR
Con esta película se quiso devolver al personaje el ambiente victoriano al que correspondía, aunque sin evitar incluir elementos como el teléfono y los automóviles.
Las producciones ya estaban empezando a declinar y se decidió volver un poco al origen. La acción se desarrolla en una vieja mansión escocesa. Se volvieron a utilizar los decorados interiores y exteriores de “Sherlock Holmes Faces Death”, ya que el decorado de la sala principal de la mansión es el mismo que se utilizó en dicha película, incluído el suelo del tablero de ajedrez, y los edificios de la localidad son los mismos, es decir, los que ya provenían de “Frankenstein”.
El argumento es bastante flojo y se nota influido por la obra “Diez Negritos” de Ágata Christie, pese a que se hace referencia al relato de “Las Cinco Semillas de Naranja” sin llegar a incluir ninguna referencia al Ku Klux Klan.
Es Watson quien proporciona la última pista para resolver el misterio. Holmes no se muestra muy eficaz y su triunfo final se debe más a la casualidad y los fallos de los villanos que a sus propias cualidades.
Rathbone ya estaba empezando a hartarse del personaje (no hay que olvidar que además de las películas también efectuaban las sesiones radiofónicas de las aventuras del detective), y se le nota.
The WOMAN in GREEN
La Universal decidió reforzar las películas de Sherlock Holmes, y que mejor que resucitar al viejo Profesor Moriarty (en esta ocasión más joven, interpretado por Henry Daniell) e incorporar un nuevo personaje femenino ejerciendo de “villana”. Moriarty, pese a la brillante interpretación de Daniell, se vio relegado en el título a un segundo plano, oscurecido por el personaje de Lydia Marlowe, La Mujer de Verde, interpretado por Hillary Brooke.
La película es bastante mediocre pese al guión de Millhauser que como siempre introduce referencias al Canon, (el intento de asesinato (EMPT), y la conversación entre Holmes y Moriaty (FINA).
A destacar, como se ha comentado antes, la excelente recreación de Henry Daniell en el papel de Moriarty, y la incursión en el caso del Inspector Gregson interpretado por Mattew Boulton, en lugar del bobalicón Lestrade que aparecía en las anteriores.
PURSUIT to ALGIERS
Pese a que las críticas tampoco fueron totalmente malas, esta es una de las peores películas de la serie, con un argumento, una dirección y una producción por debajo de los de producciones anteriores.
No hay ningún misterio que desvelar ni suspense. El personaje de Holmes se reduce al de un guardaespaldas en una travesía en barco, acompañado de un Watson cada vez más patético. Hablando de Watson, en esta película Bruce se atreve incluso a cantar por primera vez en pantalla.
Morton Lowry, el Stapleton de The Hound of the Baskerville”, interpreta aquí al disfrazado rey de Rovenia.
Rathbone cada vez está más cansado del detective y se le nota en su interpretación.
TERROR by NIGHT
Faltaba una película cuyo argumento se desarrollara en el ambiente claustrofóbico de un tren, en concreto el expreso de Londres a Edimburgo. Volvemos a tener un verdadero misterio y unas cuantas muertes complicadas. También tenemos el aliciente de un villano a la altura, no es Moriarty, pero sí su lugarteniente, el Coronel Moran, interpretado por Alan Mowbray, que en 1933 había interpretado el papel de inspector Lestrade en “A Study in Scarlet” de Edwin L. Marin.
El nuevo guionista, Frank Gruber, aunque era la primera vez que participaba en la serie, ya tenía experiencia como novelista y guionista, y su trabajo fue bastante interesante.
Hay algunas referencias al Canon, en concreto a “La Desaparición de Lady Frances Carfax, El Carbunclo Azul, La Aventura de la Casa Vacía y El Signo de los Cuatro”.
Dennis Hoey interpreta por última vez al bufón inspector Lestrade.
Rodada a finales de 1945, Rathbone ya estaba más contento porque el año siguiente acababa los largos contratos que había firmado con MGM Y MCA y podría olvidarse del personaje, sólo le quedaba una película y una temporada de radio y quedaría libre.
DRESSED to KILL
La crítica se dividió al opinar sobre éste, el último film de la serie. En lo único que todos estaban de acuerdo era en que el misterio de la película estaba en intentar encontrar la relación entre su argumento y el título.
Sin estar relacionada con ningún relato del Canon podemos reconocer algún elemento de “Escándalo en Bohemia”.
En esta ocasión, de nuevo parece que Holmes consigue solucionar el misterio gracias a la suerte y no a sus cualidades. Se nota que Rathbone sabía que ésta era su última película y su interpretación es totalmente impersonal y anodina. Llegó casi al mismo extremo que Conan Doyle, estaba harto y aprovechando la finalización de los contratos decidió abandonar a Sherlock Holmes, llegando incluso a estar a punto de romper la larga amistad que le unía a Nigel Bruce. Pese a todo ello, años más tarde volvió a interpretar al personaje en televisión y en escena.
Nunca pudo separarse totalmente del Rey de los detectives, Rathbone es Sherlock Holmes.